Campo: Montar un campo de 20 x 15 metros y dividirlo con filas de conos chinos en varias zonas de la misma profundidad, cada fila de un color propio. La última zona, al final del campo, es la zona final.
Material: Conos chinos de varios colores, 1 balón por jugador, petos de los mismos colores.
Jugadores: Por cada zona hay un jugador fuera del campo, alternando a la izquierda y a la derecha; el color de su peto coincide con el color de la marca de su zona. Los demás jugadores se sitúan con balón en la línea de salida.
Nota: Idea del ejercicio de Eddie Plickat.