Se montan dos filas de conos enfrentadas. Entre los conos se colocan los jugadores de forma que queden en parejas enfrentadas. Los jugadores de un lado tienen un balón cada uno.
Desarrollo
Los jugadores se lanzan el balón mutuamente para cabecear. Después de diez cabezazos se cambia. Cada ejercicio se realiza dos veces. La primera pasada sirve para aprender correctamente el ejercicio, la segunda se realiza como competición a las porterías de conos. Quien marque más goles, gana. Se pueden practicar las siguientes variantes: 1. Cabecear de rodillas (sobre las rodillas, no sentado sobre los talones; tronco recto). 2. Cabecear de pie, piernas en ligera posición abierta. Al golpear el balón, una pierna da un paso adelante. Control: Cuando el balón toca la cabeza, el pie debe apoyarse en el suelo. 3. Cabezazo desde el salto, con uno o dos pasos de carrera. Saltar con una pierna. El movimiento permanece igual. Golpear el balón en el punto más alto. 4. Las parejas se cabecean mutuamente el balón sin que este toque el suelo. 5. Los dos jugadores sujetan el balón entre sus frentes y se mueven hacia abajo (en cuclillas) y arriba, y van hacia adelante/atrás. 6. Cabezazos tumbados o sentados.
Consejo
- Es decisivo que los lanzamientos se realicen con precisión (con ambas manos). - No lanzar en "parábola" (trayectoria del balón ligeramente lineal ascendente). - Lanzar el balón con impulso, pero no demasiado fuerte. - La superficie de contacto para el cabezazo es la frente. - El impulso para el cabezazo se obtiene de la 'tensión en arco' del tronco (posición de lordosis). Los brazos están flexionados y las manos ligeramente cerradas en puño. En el momento del contacto con el balón, los brazos se llevan dinámicamente hacia el cuerpo. - 8 conos