Campo: Una portería.
Material: 1 portería y varios balones.
Jugadores: Un portero, dos centrales, dos laterales, un pivote y los delanteros.
Se juega libremente y sin adversarios; los jugadores deben interiorizar los desplazamientos. Se empieza siempre desde el portero o desde el central.
Progresión: Hacer actuar a dos, y más adelante a tres, adversarios pasivos como delanteros y variar su anchura y su altura.