¿Cómo actúo tras una pérdida de balón? A grandes rasgos, hay 2 respuestas a esta pregunta: hago «presión tras pérdida» o «repliego».
En las próximas 2 semanas, tus jugadores aprenderán a encontrar y ejecutar la opción correcta de las dos en las situaciones de juego más variadas. Pero para ello hacen falta criterios claros para elegir entre presión tras pérdida y repliegue de forma correcta, pero también rápida.
La presión tras pérdida conviene cuando …
- … el jugador que ha recuperado está de espaldas a la portería
- … el propio equipo está en igualdad o superioridad numérica cerca del balón
- … la pérdida se produce lejos de la propia portería
El propio equipo debería replegar tras una pérdida cuando …
- … el rival con balón puede jugar de cara a la portería
- … el rival con balón está muy cerca de la última línea
- … hay menos jugadores propios que rivales detrás del balón
Además, no solo se tratará de qué decisión toma tu equipo, sino también de cómo la ejecuta.
En el repliegue es importante que la línea de cuatro cierre el centro, reduciendo las distancias entre los jugadores. Así se debe quitar velocidad al ataque rival para provocar el juego hacia los lados. Ahora es importante que más compañeros vuelvan rápido detrás del balón para poder volver a defender en superioridad.
Si se elige la opción de presión tras pérdida, es importante que también los defensores participen de forma activa. También hay que vigilar bien a los rivales que juegan por detrás de la primera línea de presión. Si no se hace, puede ocurrir que la presión se rompa con un pase y el receptor pueda girarse. Esto es especialmente peligroso, porque el rival con balón puede jugar de cara a la portería y la presión ya ha dejado atrás a varios jugadores.