Con el paso al campo grande, jugar pases elevados gana mucha importancia. Sobre todo por el campo más grande en combinación con la defensa orientada al balón, que genera grandes espacios en el lado alejado del balón. Estos espacios se pueden aprovechar con un cambio de orientación a través de varios jugadores, pero también con un pase elevado preciso.
Además, gracias a su desarrollo físico, los jugadores ya son capaces de jugar balones altos a mayores distancias.
Sin embargo, la fuerza física ganada no basta para aprovechar los pases elevados con eficacia en el juego propio. Por supuesto, también hay que trabajar la ejecución técnica de los pases elevados para que lleguen con precisión al compañero. Pero jugar pases elevados de forma segura y exacta solo sirve si el receptor es capaz de controlar el balón con rapidez.
Por eso esta semana también se trabaja el control de balones altos. Además de los aspectos técnicos del pase elevado, también tiene un papel la pregunta: «¿Cuándo y cómo puedo usar los pases elevados en mi juego?»
En las 3 próximas sesiones, da a tus jugadores consejos que deben tener en cuenta al jugar pases elevados:
- Jugar el pase elevado del central a la banda alejada del balón, si es posible, en contra de la dirección de la basculación
- Los pases elevados a la espalda de la defensa son una buena opción sobre todo contra rivales que defienden adelantados. Siempre que los compañeros ofrezcan desmarques en profundidad.
- Usar los pases elevados solo cuando el compañero tenga tiempo suficiente para controlar el balón sin presión del rival
- Explica a los jugadores cómo se comporta el balón según las condiciones meteorológicas y del terreno. ¿Está mojado el césped? ¿Se juega en césped artificial? ¿El césped está corto o más bien largo?