El objetivo de entrenamiento de esta semana es la defensa en banda. En el fútbol moderno, mantener compacto el centro tiene una prioridad mucho mayor que cerrar los espacios en banda. Este enfoque es totalmente comprensible, porque la defensa de las zonas de peligro debería estar en primer plano.
Esta evolución se ve, por ejemplo, en las formaciones sin balón. Cada vez más entrenadores prefieren sistemas como el 3-5-2 o el 4-1-2-1-2, en los que las bandas solo están ocupadas por un jugador. Otra señal de que se cierra el centro es el comportamiento de los centrales. Si antes era más frecuente que el central del lado del balón saliera a la banda para doblar la marca, hoy se tiende a preferir tener un jugador más delante de la propia portería.
Aun así, o precisamente por todo el espacio que hay en las bandas, la defensa en banda no se debe descuidar en ningún caso.
Para ello se repasa el 1 contra 1 defensivo en banda. Los laterales aprenderán a salir de la línea en el momento adecuado para temporizar al rival. Si el extremo rival ya ha cogido mucha velocidad, se entrena cómo frenarlo primero.
Además del 1 contra 1 defensivo, también se entrena doblar la marca en banda. Según la consigna y la formación, pueden surgir distintas situaciones de doble marca en banda. El lateral puede enfrentarse al rival en un 2 contra 1 junto con el central del lado del balón, el extremo o también un pivote. Sobre todo contra rivales muy hábiles en el regate y rápidos, orientarlos hacia un compañero en el centro puede ser una opción útil.
Si el propio equipo se enfrenta a 2 o más rivales, no solo tiene que estar preparado para los regates, sino también para las combinaciones de los rivales. Se aprende a defender en banda en el 2 contra 2 o también en inferioridad en el 2 contra 3.
A menudo el juego por banda se busca tras cambios de orientación. Por eso, en banda el objetivo no debería ser solo recuperar el balón, sino quizá primero quitar velocidad al ataque. Así que se trata de no entrar al duelo con precipitación, porque si no el rival puede resolver más fácilmente un 1 contra 1 o simplemente pasar a otro compañero y seguir la jugada. Como el propio defensor estaba en movimiento hacia delante al intentar atacar el balón, el rival puede seguir más rápido tras el pase. Así se crea una situación de superioridad. El jugador que recibe puede dejar el balón de cara al jugador que llega, mientras el defensor superado primero tiene que volver detrás del balón y de su rival.