La semana de entrenamiento pasada se trabajaron las acciones a balón parado ofensivas. En un total de 2 sesiones, los jugadores conocieron opciones y consejos para aprovechar con éxito tiros libres, saques de esquina y también penaltis. Esta semana las acciones a balón parado seguirán siendo el objetivo. Pero en las 3 próximas sesiones se trabajará la defensa de tiros libres y saques de esquina del rival.
Con el balón en juego, en la práctica todos los equipos defienden en zona. Los tiempos del líbero y los marcadores han pasado. Pero en los saques de esquina la situación es algo distinta. Ahí no se ha impuesto del todo ni la defensa zonal ni el marcaje al hombre. Además, muchos equipos defienden con una combinación de los dos tipos de marcaje. Por ejemplo, 4 jugadores se colocan en línea a la altura del área pequeña y 5 jugadores defienden directamente sobre el rival.
En los tiros libres desde tres cuartos de campo que no sirven para un tiro directo, se repite una imagen típica. Primero llega desde la banda la orden «¡el área es el límite!» y, como consecuencia, 10–12 jugadores de los dos equipos se colocan a la altura del área y salen hacia la portería cuando se golpea el balón. Esto suele provocar situaciones muy caóticas, que no se pueden considerar precisamente la solución ideal para defender la portería. Los defensores tienen que vigilar al rival y el balón mientras se mueven hacia atrás. Una situación difícil para el defensor. Además, el balón es difícil de defender corriendo hacia atrás.
Una solución más eficaz y menos caótica es colocar a los defensores mucho más atrás. Pero no tan atrás como para que los propios jugadores puedan molestar al portero. En este caso, los jugadores defienden el espacio y en posición central. En la práctica podría ser, por ejemplo, que 4 jugadores se coloquen justo delante del área pequeña y otros 3 entre el punto de penalti y el borde del área. Así se puede defender el balón con eficacia hacia delante y no se provocan balones a la espalda de la defensa.
El número de jugadores en la barrera depende del número de rivales preparados junto al balón. Si solo hay un lanzador junto al balón, basta una barrera de 1 jugador. Con 2 posibles lanzadores, entra un 2.º jugador en la barrera. El objetivo es que los jugadores puedan defender en igualdad numérica si el rival saca el tiro libre en corto.