La semana de entrenamiento pasada ya se realizaron 3 sesiones para aprender el cambio de orientación. Esta semana se trabajará el cambio de orientación durante otros 2 días de entrenamiento.
Por supuesto, debes seguir prestando atención a una ejecución eficaz: pases tensos, pases al espacio o al pie adelantado siempre que sea posible, superar posiciones concretas con el pase y subir lo más arriba posible en el lado alejado del balón.
Pero al menos igual de importante es que los jugadores reconozcan en qué momento un cambio de orientación es útil para la continuación del juego propio.
La semana pasada los jugadores ya se familiarizaron un poco con el cambio de orientación. Ahora contente más al corregir, sobre todo al iniciar un cambio de orientación. Así das a los jugadores la oportunidad de reconocer por sí mismos en qué situaciones de juego deben cambiar la orientación.
Si miras el partido desde fuera, parece bastante obvio cuándo el espacio en un lado se vuelve demasiado estrecho y hay que buscar el lado alejado del balón. Pero si formas parte del juego, es mucho más difícil de reconocer. Además, hay que tener en cuenta que los niños todavía tienen un campo visual más limitado que los adultos.
Pero aunque los jugadores deban reconocer por sí mismos en qué situaciones conviene cambiar la orientación, naturalmente es útil darles referencias. Un cambio de orientación suele tener sentido cuando …
- … hay inferioridad numérica cerca del balón
- … todas las opciones de pase en la dirección de juego están tapadas
- … el rival ha basculado mucho hacia el lado del balón y hay mucho espacio en el lado alejado
- … se ha recuperado el balón y no parece posible continuar el juego hacia delante