El objetivo de esta semana de entrenamiento es el 1.er contacto bajo presión del rival. Sobre todo cuando hay un rival muy cerca, se producen errores en el control del balón. Por un lado, esto se debe a que el rival busca contacto físico con el receptor en el momento del control. Así, el jugador que controla puede perder el equilibrio y no consigue dominar el balón. Por otro lado, la propia situación de tener que controlar el balón bajo presión también puede llevar a errores. Los jugadores que soportan peor la presión se aceleran con el rival encima y, en consecuencia, no controlan el balón con limpieza.
Además de la formación de una buena técnica de control, puedes ayudar a tus jugadores en el control del balón bajo presión del rival con las siguientes ayudas:
- Usar fintas de desmarque antes del pase para ganar espacio para el control. Si el balón se va a jugar en corto, el receptor puede amagar un desmarque en profundidad con unos pasos antes del pase. Tras el amago, el receptor sale de forma explosiva hacia el pasador.
- Justo antes del pase, amagar el control orientado hacia un lado y luego orientar el balón hacia el lado contrario. Así el receptor ya se separa de su rival con el 1.er contacto y tiene espacio suficiente para su acción posterior.
- Generar tensión corporal durante el 1.er contacto cuando el rival está pegado al receptor. Así se puede controlar el balón con limpieza aunque el rival empuje o presione.
- Si el balón se controla con el pie más cercano al rival, este puede atacarlo más fácilmente. Por eso, bajo presión directa, el balón debería controlarse con el pie más alejado del adversario siempre que sea posible.